Muchas mujeres manifiestan la molestia de tener las uñas más débiles y quebradizas. La verdad es que pueden ser múltiples las causas por la que nuestras uñas estén en mal estado. En ocasiones, esta situación habla de una alimentación poco saludable e inadecuada y, en otras, de algunas enfermedades que han sido asociadas, como los problemas a la tiroides, deficiencias circulatorias u anemia. Es más, los factores medio ambientales y el uso de detergentes u otros productos agresivos, también pueden afectar la salud de nuestras uñas.

Ahora, es un hecho que nosotras necesitamos tener nuestras manos siempre impecables, independiente del lugar y situación en la que nos encontremos, es por esto que resulta esencial mantener una rutina de cuidados que, en la práctica, no durará más de algunos minutos y que no nos quitará un tiempo considerable para hacer otras cosas. La idea es generar una costumbre en el cuidado de nuestras manos.

Primero, y como medida fundamental, debemos mantener una alimentación balanceada, rica en calcio, proteínas y minerales. Recuerden que la salud de las uñas parten del interior, y sólo se fortalecen con los cuidados exteriores.

Podemos darles algunos tips bastante efectivos:

Cuando vayas a cortar tus uñas, cerciórate que éstas estén por lo menos 1,5 mm más arriba del lecho ungueal, lugar donde la uña comienza a separarse de la piel. Además, y muy importante, que queden más bien cuadradas o un poco redondeadas para evitar cortes en los extremos y posibles infecciones.

La idea es que las uñas se corten por lo menos una vez o dos veces a la semana y, en lo posible, limarlas todos los días por las noches. Las limas de cartón funcionan perfectamente, y por su carácter desechable, las hace más higiénicas.

Para todas aquellas que utilizan esmalte con frecuencia, es muy recomendable que dejen descansar las uñas cada cierto tiempo, lo ideal es una semana con la pintura que te gusta y otra semana al natural, ya que las pinturas por su composición tienden a resecarlas.

Antes de aplicar un esmalte agrega siempre un brillo endurecedor, esto las protegerá de posibles quiebres que sucedan con los quehaceres diarios, además hay muchos en el mercado que tienen distintas propiedades para fortalecerlas. Ahora, para poder remover lo que hayas puesto en tus uñas, lo mejor es un quitaesmalte sin acetona.

Si sigues al pie de la letra estos simples pasos, podrás ver en un período corto de tiempo cómo tus uñas van a lucir claramente más saludables.

Si estás motivada y quieres hacer un esfuerzo extra por tus uñas te dejamos algunos datos de interés.

Datos caseros:

1.- En un algodón aplica un poco de aceite de oliva, masajea cada una por unos treinta segundos ¡Hace maravillas!

2.- Aunque parezca un poco extraño, y en ocasiones desagradable, corta la mitad de un ajo y frota lentamente. Es increíble como tus uñas se fortalecerán.

3.- Para estimular el crecimiento, remoja tus uñas en un vasito de jugo de limón.

4.- Si a causa del esmalte tus uñas se tornan más amarillas, lo que puedes hacer, es poner vinagre blanco en un algodón y masajear.

Si consigues seguir una rutina de cuidados para tus uñas, notarás los cambios.